Reseña. Punto cero, de Seicho Matsumoto

Como pasa siempre con los títulos literarios, las palabras “Punto cero” son una “instrucción de lectura”: explican dónde está el centro de la historia para el autor. En este caso, los lectores se topan con ellas en las últimas páginas y es en ese momento que, además de la solución del enigma típico del género, se explicita el sentido general del libro. Como corresponde al policial, los crímenes que investiga Teiko Itane, la protagonista, son todos oscuros y brutales y están ligados entre sí. Seicho Matsumoto (Kitakyūshū, 1909- Tokio, 1992) los une a la geografía, la historia y la cultura de Japón.

Con respecto a la geografía, es esencial el mapa de la zona que recorre Teiko, sola o acompañada por el inspector Honda en la red ferroviaria. Si se le presta atención, es posible prever el lugar en que terminará de cerrarse la investigación. El mapa muestra una de las claves de la historia: el norte del país, que Teiko quería recorrer con su marido. Con respecto a la Historia, el centro está en la situación de las mujeres después de la invasión estadounidense al final de la Segunda Guerra. Y con respecto a la cultura japonesa de mediados del siglo XX, los detalles importan porque explican la motivación de los culpables.

Esa fuerza de lo japonés en el libro lo muestra como parte del mestizaje que practican los autores no occidentales que escriben policiales y que unen el esquema clásico de la novela enigma con los rasgos particulares de la vida en cada país. Aquí, lo esencial son los viajes en tren, las relaciones personales dentro de las grandes empresas, los matrimonios concertados y la “respetabilidad”, que exige un pasado limpio, lo cual lleva, en este caso, a matar a quienes conocen secretos escabrosos. Esa falta de perdón social para ciertos “errores” hace que sea imposible poner ciertas cosas en palabras y, como ya se sabe, ese tipo de silencio es mortal. Ese es el tema principal de Punto Cero, que Matsumoto describe dentro de la sociedad del Japón de la década de 1950, en la que transcurre la acción del libro, publicado originalmente en 1959.

La flexibilidad del policial ha hecho posible que recorriera el mundo –China, Grecia, Mongolia, Italia, Suecia, Roma antigua– y, para los que aman el género, es una alegría que Libros del Asteroide haya traducido a Seicho Matsumoto al castellano. Punto Cero tiene un peso especial en la obra del autor japonés: es la primera novela en la que la figura del detective (amateur) es una mujer. Teiko se ve forzada a investigar y queda claro que es muy capaz de organizar los enigmas que encuentra a su paso con enorme claridad y de buscar respuestas correctas con una mezcla no binaria de inteligencia y emoción que la obliga a mirar de frente su propia vida, su matrimonio y la realidad de su país.

Punto cero

Seicho Matsumoto

Trad.: Marina Bornas

Libros del Asteroide

312 páginas

$44.000



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/ideas/resena-punto-cero-de-seicho-matsumoto-nid11072026/

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