Alexandra Eala, la alumna de la academia de Nadal que emocionó al All England

LONDRES (enviado especial).- Alex Eala se llevó las manos a la cara, miró hacia su equipo y no pudo contener las lágrimas. En un Wimbledon no apto para favoritas, la filipina de 21 años firmó uno de los grandes impactos de la jornada: le ganó por 7-6 (9) y 6-2 a la polaca Iga Swiatek, tercera preclasificada y campeona el año pasado, y avanzó a los octavos de final del tercer Grand Slam de la temporada. El triunfo la puso en la próxima ronda frente a Jasmine Paolini, número 4 del ranking de la WTA, y confirmó que le dará batalla a la italiana.

Fue una jornada de sacudones en el cuadro femenino. A la victoria de Eala se sumó la caída de Elena Rybakina, número 2 del mundo, campeona de Wimbledon 2022 y una de las grandes candidatas, que perdió ante la belga Elise Mertens por 7-6 (4) y 6-1. Pero lo de Eala tuvo una carga simbólica particular: por la manera en la que sostuvo un primer set de máxima tensión, por la autoridad con la que jugó el segundo y por lo que representa para el tenis filipino, un país que no suele tener protagonistas en la segunda semana de los grandes torneos.

La formación tenística de “Alex”, como la llaman en el circuito, está ligada a la Rafa Nadal Academy, en Manacor, donde pasó más de cinco años y donde trabajó también con el argentino Gustavo Marcaccio, que dirige la academia

El primer set fue el verdadero punto de quiebre emocional. Eala lo ganó en un tie-break larguísimo, 11-9, después de atravesar una zona de presión en la que cualquier mínimo error podía cambiar el partido. Allí mostró una madurez poco común para una jugadora que todavía está construyendo su recorrido en el circuito: no se apuró ni se achicó, y encontró golpes profundos cuando el partido le pedía solidez. Después de ese parcial, Eala tomó confianza, soltó el brazo y cerró el 6-2 con una autoridad que hizo todavía más fuerte el impacto de la victoria.

La formación tenística de “Alex”, como la llaman en el circuito, está ligada a la Rafa Nadal Academy, en Manacor, donde pasó más de cinco años y donde trabajó también con el argentino Gustavo Marcaccio, que dirige la academia. Su actual entrenador principal es Joan Bosch, técnico de la academia, que también colabora estrechamente con Alexandro “Sandro” Viaene, quien la acompaña tanto en la estructura de Manacor como en distintos circuitos y torneos internacionales. En ese mismo espacio, hoy convertido en uno de los centros de alto rendimiento más reconocidos del tenis mundial, también se entrena la polaca Iga Swiatek, a quien Eala ya sabe lo que es vencer: este año la derrotó en el Miami Open, durante una campaña que la llevó hasta las semifinales y terminó de instalarla como una de las grandes promesas del circuito.

Su relación con Rafael Nadal se remonta justamente a esos años de formación. Allí compartió experiencias con el ganador de 14 Roland Garros, entre ellas un entrenamiento posterior a una larga lesión del español. “Fue una locura. Era la primera vez que jugaba con él y estaba muy nerviosa. Fue físicamente exigente, y eso que estuvo un año fuera”, recordó Eala sobre aquella práctica. La frase explica algo de su educación tenística: crecer cerca de un campeón que convirtió la exigencia física y mental en una marca registrada.

Su vínculo con también dejó una anécdota simpática durante la explosión de Eala en el Masters 1000 de Miami 2025. Cuando la filipina alcanzó las semifinales, el español le envió un mensaje de WhatsApp para felicitarla por una de las mejores semanas de su carrera. Eala, entre la vorágine del torneo, la emoción y la cantidad de mensajes recibidos, no le respondió durante cuatro días. Después, cuando advirtió lo que había pasado, le pidió disculpas al exnúmero 1 del mundo. La situación terminó entre risas: Nadal se lo tomó con humor.

Eala ya había dado señales fuertes desde muy joven. En juniors ganó títulos de Grand Slam y en 2022 conquistó el US Open juvenil, un logro histórico: fue la primera filipina en conseguirlo. En 2025 aceleró su transición al circuito profesional: ganó su primer WTA 125 en Guadalajara, llegó a la final de Eastbourne y fue semifinalista en Miami, donde derrotó a tres campeonas de Grand Slam, incluida Swiatek, entonces una de las grandes referencias del circuito. En octubre de ese año se metió en el top 100 y alcanzó el puesto 50, una marca inédita para el tenis de su país.

Por eso, su emoción en Wimbledon está más que justificada por años lejos de casa, de formación en Europa, de expectativas nacionales y de una carrera que empieza a encontrar una escala distinta en el circuito de la WTA. Ahora la espera Paolini, finalista de Grand Slam y una de las jugadoras más consistentes del circuito. Será otra prueba de madurez para una tenista zurda que quiere ser protagonista.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/tenis/alexandra-eala-la-alumna-de-la-academia-de-nadal-que-emociono-al-all-england-nid04072026/

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