Por medio del decreto 581/2026, el Gobierno le quitó al asesore presidencial Santiago Caputo áreas que controlaba a través del secretario de Innovación, Ciencia y TecnologÃa, DarÃo Genua, y empoderó al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que en la interna oficialista responde a Karina Milei. Los organismos involucrados en el traspaso son el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat) y el Correo Oficial.
Hasta ayer, cuando se publicó el decreto, estas tres áreas orbitaban bajo la SecretarÃa de Innovación, Ciencia y TecnologÃa, liderada por Genua, hombre de confianza de Caputo. Con la medida, el Enacom pasó a depender directamente de Santilli, mientras que Arsat y el Correo quedaron bajo la órbita de Gustavo Coria, vicejefe de Gabinete del Interior y funcionario del riñón del exfuncionario macrista. AsÃ, Caputo perdió el control de las tres áreas.
Según informó Carlos Pagni en LA NACION, la transferencia de los organismos habrÃa sido pedida por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los primos MartÃn y Eduardo “Lule†Menem, enfrentados a Caputo en la interna oficialista.
Luego de la renuncia de Manuel Adorni, en medio de un escándalo polÃtico y judicial que se extendió durante casi cuatro meses, Santilli asumió el cargo como una figura en la que Karina Milei depositó su confianza, pero que también mantiene un vÃnculo fluido con Caputo.
Enacom, Arsat y CorreoEl Enacom regula el sector de las telecomunicaciones y el de los medios de comunicación audiovisual. Allà reside la decisión sobre la eventual autorización estatal de la fusión entre Telecom y Telefónica, ambas del Grupo ClarÃn. El presidente Javier Milei se opuso a la compra de Telefónica por parte de Telecom, y calificó la operación como un “abuso de la posición dominante que el Grupo quiere tener en el mundo de las telecomunicacionesâ€.
La Autoridad Nacional de la Competencia condicionó un mes atrás la operación entre Telecom y Telefónica: la fusión solo se aprobará si se cumple un conjunto de requisitos. Entre ellos figuran que Telecom deberá ceder 6 millones de clientes móviles a un competidor del sector; tendrá la obligación de resignar clientes de banda ancha en favor de otros competidores; y deberá garantizar a un nuevo operador el acceso a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión durante dos años, para asà asegurar la continuidad y la calidad del servicio.
Arsat, por su parte, es una empresa de telecomunicaciones que controla un tendido de 36.000 kilómetros de fibra óptica, frente a los aproximadamente 14.000 y 17.000 kilómetros que tienen Telefónica y Telecom, respectivamente. El organismo se encuentra en la lupa de la Justicia en una causa en la que se investigan presuntos sobornos. Está detenido en este caso Facundo Leal, el expresidente de la empresa estatal Arsat y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) que cayó preso con millones de dólares y estupefacientes.
Por último, Correo Argentino tiene entre sus funciones la organización del acto electoral y es una de las empresas públicas que el Gobierno busca privatizar.
