El juez federal Marcelo MartÃnez de Giorgi ordenó congelar 25 billeteras con criptoactivos vinculadas a la investigación por el caso $LIBRA y requirió a seis plataformas internacionales que informen las identidades de sus titulares y el historial completo de movimientos, según consta en una copia de la resolución judicial que obtuvo LA NACION.
La decisión busca impedir que los activos vinculados a $LIBRA continúen desplazándose mientras la Justicia intenta determinar quiénes estuvieron realmente detrás del circuito financiero de la presunta maniobra. La resolución se dictó a pedido del fiscal federal a cargo de la pesquisa, Eduardo Taiano, sobre la base de un informe técnico de la PolicÃa Federal.
La resolución constituye la primera medida patrimonial de envergadura adoptada por la Justicia argentina dentro del expediente $LIBRA. Representa el primer intento por inmovilizar activos presuntamente vinculados con la maniobra investigada e identificar a sus eventuales beneficiarios finales mediante requerimientos simultáneos a las plataformas Binance, Bybit, OKX, CoinEx, FixedFloat y Bitfinex de intercambio de criptoactivos.
En una resolución de 24 carillas, el magistrado también ordenó que cada exchange entregue el legajo completo de sus clientes bajo el estándar KYC (Know Your Customer), que incluye documentación de apertura de cuenta, memorandos internos, registros de conexiones IP, interacciones dentro de la plataforma, datos de cuentas bancarias vinculadas y el historial Ãntegro de transacciones asociadas a las direcciones señaladas.
Con esa documentación, los investigadores buscarán reconstruir quién abrió cada cuenta, desde qué dispositivos e IP operó, qué cuentas bancarias utilizó para ingresar o retirar dinero fiduciario, qué otras billeteras estuvieron asociadas y cuál fue el recorrido completo de los fondos. La tarea quedó a cargo del Departamento Técnico del Cibercrimen de la PolicÃa Federal Argentina (PFA).
El magistrado tomó la decisión de congelar esas billeteras ante “la ausencia de un ente rector en materia de criptomonedas†y para “evitar un perjuicio de imposible reparación ulteriorâ€. En otras palabras, entendió que la naturaleza descentralizada del ecosistema cripto exige adoptar medidas cautelares tempranas para impedir que los activos continúen desplazándose y dificulten aún más su eventual recuperación o rastreo.
MartÃnez de Giorgi estimó “indispensable†la medida para “prevenir manejos, transferencias o disposiciones de bienes que podrÃan constituir el producto o provecho del delito que se investiga, asegurar un eventual recupero de activos y evitar que se sigan cometiendo delitos durante el transcurso de la tramitación del sumarioâ€.
Para el magistrado, además, el informe elaborado por el Departamento Técnico del Cibercrimen reúne los dos requisitos exigidos para disponer una medida cautelar de este tipo: la “verosimilitud del derecho†y el “peligro en la demoraâ€, es decir, el riesgo de que el paso del tiempo torne ineficaz la investigación si los fondos continúan moviéndose.
MartÃnez de Giorgi fundamentó esos dos requisitos en el artÃculo 23 del Código Penal, que faculta al juez de instrucción a disponer este tipo de medidas desde el inicio de la investigación, y en el artÃculo 518 del Código Procesal Penal de la Nación, que permite adoptarlas incluso antes del auto de procesamiento cuando existe peligro en la demora. La resolución dedica buena parte de sus fundamentos a justificar precisamente ese punto: que, frente al riesgo de dispersión de los activos, el congelamiento puede ordenarse aun antes de que existan procesamientos para preservar un eventual decomiso y evitar que la investigación pierda eficacia.
Qué reveló el informeLa solicitud de la fiscalÃa, que tiene delegada la investigación, se apoyó en un informe que reconstruyó el flujo de fondos mediante la técnica de backward tracing -trazabilidad a la inversa- y análisis OSINT.
La reconstrucción elaborada por el Departamento Técnico del Cibercrimen permitió seguir casi paso a paso el recorrido del dinero. Según el informe, los investigadores lograron reconstruir una “secuencia continua e ininterrumpida†de transacciones que conecta las primeras billeteras identificadas como “Team Libra Wallets†con cuentas abiertas en exchanges centralizados, donde ahora buscan identificar a sus titulares.
Según ese trabajo, los fondos investigados partieron de un conjunto de billeteras denominadas “Team Libra Walletsâ€, desde las cuales se movilizaron millones de tokens hacia el protocolo descentralizado de liquidez Meteora Libra entre el 14 y el 15 de febrero de 2025. Esos saldos confluyeron luego en una wallet intermediaria común. Desde esa billetera se transfirieron fondos, el 25 de noviembre de 2025, hacia otra dirección catalogada por la plataforma de análisis forense Arkham como “Solana First Funder: Libra – Squads Vault – Milei CATAâ€.
De acuerdo con el informe, esa dirección funcionaba bajo la infraestructura de Squads, un sistema de billeteras multifirma (multisig) sobre la red Solana que exige múltiples autorizaciones para liberar fondos, en lugar de depender de una única clave privada. Y a partir de esa billetera, la investigación identificó dos salidas de fondos distintas y simultáneas.
El 10 de mayo de 2026, según el informe policial, se inició una salida masiva de fondos mediante el protocolo de interoperabilidad descentralizado de Bridge Finance: 499.058,3 USDC fueron enviados desde Solana y, en el término de apenas 16 segundos, el equivalente —498.539,85 USDT— llegó a una billetera de la red Tron. La operación se ejecutó mediante un esquema de solvers, entidades automatizadas con liquidez en ambas redes que permiten concretar transferencias entre blockchains sin necesidad de utilizar una casa de cambio tradicional.
Según el informe, antes de esa transferencia principal, la billetera de destino en Tron recibió un pequeño depósito de 50 TRX proveniente de una billetera caliente de Bybit, un movimiento compatible con el fondeo previo necesario para afrontar las comisiones de red de la operación siguiente.
Una vez radicados los fondos en la red Tron, el flujo ingresó a una cuenta de concentración. Desde allÃ, según el informe de Cibercrimen, se desplegó una estrategia de pitufeo digital o smurfing, es decir, la fragmentación sistemática de grandes sumas en múltiples transferencias de menor monto para dificultar su rastreo e identificación. La investigación también identificó 17 “puentes†de criptoactivos USDC o USDT desde la red Solana hacia la red Tron, todos depositados inicialmente en una misma billetera antes de comenzar su redistribución.
En paralelo, la misma billetera “Solana First Funder†derivó otro tramo de fondos hacia la red Ethereum: siete “puentes†de USDC a USDT, depositados entre el 4 y el 17 de junio de este año en una wallet que después redistribuyó el dinero en al menos ocho operaciones de entre 600.000 y 800.000 dólares hacia otra dirección de Ethereum, según el mismo informe. Ese segundo circuito sugiere que la dispersión de activos no se limitó al ecosistema Solana-Tron, sino que también alcanzó la red Ethereum, ampliando el alcance técnico de la maniobra reconstruida por los investigadores.
Para los investigadores, esa secuencia muestra un patrón compatible con maniobras destinadas a dispersar rápidamente los activos entre distintas plataformas y jurisdicciones, complicando tanto su rastreo como un eventual recupero. En otras palabras, la hipótesis de la fiscalÃa es que logró seguir el recorrido del dinero desde las primeras billeteras asociadas al lanzamiento de $LIBRA hasta cuentas alojadas en plataformas que aplican procedimientos de identificación de clientes, un punto donde el anonimato propio del ecosistema cripto podrÃa comenzar a ceder ante la evidencia documental.
A partir de ahora, una de las claves del expediente será la respuesta que remitan los exchanges internacionales. La información KYC solicitada por el juez podrÃa establecer si las billeteras congeladas estuvieron controladas por alguno de los imputados, por terceros vinculados con ellos o por personas que hasta ahora no habÃan aparecido en el expediente. También permitirá determinar si distintas billeteras respondÃan a un mismo operador o a una estructura coordinada, un aspecto central para reconstruir la arquitectura financiera de la presunta maniobra. También podrÃa abrir nuevas lÃneas de investigación y ampliar el universo de sospechosos.
